La situación nos llama a retoñar
Cada día soy más consciente de que debemos salir de este mundo de falsedades e injusticias, lo que nos demanda a practicar la clemencia a la luz de lo auténtico, percibiendo su significado de espíritu donante y acogedor, que genere comunicación y comunión, sin exclusión alguna. Por desgracia, nos hemos acostumbrado a engañarnos entre sí, incluso a nosotros mismos; a no respetarnos, por consiguiente, cayendo en una inhumanidad que nos deja sin latidos. Ahogados por esta atmósfera, sólo cabe pararse a repensar para ver otros horizontes más claros, al menos para apreciar el coraje y la sustancia de las cosas. En una cultura sin conformidad, todo se distorsiona y el abuso es nuestra cotidianidad en el camino de la vida.
La evidencia es la mejor prueba de amor, pensando en un armónico desarrollo humano, en toda su riqueza de valores y valías, que han de ser compartidos y comunicados. Activemos, pues, la caricia del esfuerzo; en medio de la........© El Nuevo Siglo Bogotá
