El prisionero de su poder
Era el hombre más poderoso del mundo, Harry Truman, agosto de 1945, presidente de Estados Unidos. Era la Segunda Guerra Mundial, derrotada Alemania permanecía la contienda en el Pacífico, entre Japón y Norteamérica. Esta última ya disponía de bombas atómicas. La decisión de lanzarlas le correspondía a ese ciudadano.
Fueron Hiroshima y Nagasaki, dos ciudades, dos bombas, 220.000 muertos. La decisión individual más grave en toda la historia universal. Para descalificarla argumentaron que era innecesaria, pues el Japón, exhausto, se rendiría pronto. Para justificarla, se alegó que la bomba lo obligaría a hacerlo ya, sin dilaciones; y al no prolongarse la contienda, se salvarían miles de vidas de soldados norteamericanos, incluso japoneses y civiles.
No profundizo en lo........
