¿Quién quiere realmente “quitarles los patines” a nuestros jóvenes?
Esta política pública ha sido una de las herramientas de equidad más potentes y queridas por las familias chilenas, y hoy la borran del mapa para regresar al orden antiguo, donde unos pocos mandan y la gran mayoría solo obedece.
Hace casi dos décadas se aprobó por primera vez el financiamiento para el programa “Yo elijo mi PC”. No nació como una ley permanente, sino como un fondo especial en el Presupuesto de la Nación. Un salvavidas económico pensado exclusivamente para nivelar la cancha y entregar un rayo de equidad a las familias de clase media y sectores vulnerables, frente a quienes nacen con el futuro asegurado.
Cabe preguntarse por qué esta iniciativa nunca se transformó en un derecho garantizado por ley para cada niño y niña de nuestra patria. La respuesta está en la historia: en aquel tiempo, el actual Presidente y entonces diputado José Antonio Kast lideraba la bancada de parlamentarios que se opusieron tenazmente a destinar recursos públicos para que los estudiantes tuvieran su propio computador.
La historia avanzó entre debates y metáforas desafortunadas. Años atrás, un exministro de Educación de izquierda usó una frase profundamente errada en la forma y en el fondo, sugiriendo que para emparejar la cancha educativa había que “quitarles los patines” a los sectores más aventajados. Nada más ajeno a lo que realmente aspiramos las fuerzas progresistas: nuestro norte jamás ha sido frenar a nadie, sino que todos los niños tengan un avión para volar tan alto como sus talentos y sueños les permitan. Sin embargo, la oposición de entonces usó esa frase como bandera........
