Bachelet y la ilusión provinciana de la ONU
Mientras el gobierno saliente y el entrante se debaten acerca de si Chile debiese o no apoyar la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU, grandes cosas ocurren en el escenario internacional que confirman la ingenuidad de esta discusión en el sur del mundo. Hace pocos días, la Conferencia de Seguridad de Múnich volvió a exhibir con crudeza el abismo entre el realismo estratégico estadounidense y la perplejidad europea. Tras un año especialmente convulso en materia geopolítica, las potencias comienzan a sincerar posiciones. Y todo indica que la “acción” recién empieza.
El discurso del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio —más sobrio en las formas que el de J. D. Vance el año pasado, pero igualmente duro en el fondo— dejó en claro que para Washington la etapa de ambigüedades terminó. La competencia con China es estructural, no coyuntural; el apoyo a Ucrania frente a Rusia se enmarca en una lógica de poder y no solo de principios; y el compromiso transatlántico estará condicionado a responsabilidades compartidas. Las réplicas de varios líderes europeos oscilaron entre la reafirmación moral y la inquietud estratégica, revelando una brecha cada vez más visible. Mientras Estados Unidos habla el lenguaje del poder, Europa, “la........
