Los fuertes hacen lo que pueden; los débiles sufren lo que deben
Es cierto porque es verdad que cuando se impone la voluntad del fuerte, son los frágiles los que más sufren. Sin la protección del estado de derecho, del imperio de la ley, los más vulnerables no tienen como defenderse de las feroces dentelladas de los poderosos. Ahora, el único sistema político que tiene el principio de igualdad frente a la ley como columna vertebral, el único en que impera la ley y no la voluntad desbordada del gobernante, es la democracia. Ninguno otro.
Desde la emergencia de la democracia, se estaba construyendo un nuevo orden en el que predominaba la norma jurídica, común para todos, y no la ley del más fuerte. El imperio de la ley, el estado de derecho, la democracia, han sido avances inconmensurables para la humanidad y, en especial, para los más vulnerables, para los más desprotegidos, para los más débiles.
Es triste también porque después de varias décadas de avances viene produciéndose un marcado retroceso de la democracia. Las evaluaciones para el 2024 del IDEA, marcan una erosión del sistema........
