Del júbilo al deber moral
Desde el exterior, la primera reacción fue de júbilo. Una celebración espontánea, casi instintiva, recorrió a millones de ciudadanos en la madrugada de aquel 03 de enero de 2026, ante la extracción, legal o ilegal, del dictador que durante años encarnó la represión, el empobrecimiento y el exilio forzado. No se trató solo de la caída de un hombre, sino de la validación simbólica de un sufrimiento largamente ignorado por la comunidad internacional que insistió en fórmulas que nunca funcionaron.
Durante más de dos décadas, Venezuela agotó todas las vías imaginables, desde la movilización ciudadana,........
