Van por tu dinero
Los populismos, particularmente los progres, siguen todos el mismo camino. Primero, sueltan billetes a mansalva. Se trata de crear multitudes no solo leales, sino dependientes del dinero del caudillo, que por supuesto no es suyo, para aferrarse al trono por la vía del asistencialismo. Luego, cuando el dinero se acaba, a punta de “apoyos”, corrupción y “elefantes blancos” —la santísima trinidad de la izquierda—, y, en paralelo, la inversión desaparece, la generosidad da paso a la voracidad. Para mantener la rapiña de los cuates y la lealtad del “pueblo”, el populismo, tan generoso, se vuelve un depredador. Sin un centavo, se lanza a financiarse con la ciudadanía. Con, se entiende, la que........
