Banxico empieza a ganarle al mercado
La decisión de ayer del Banco de México no movió un solo punto base y, sin embargo, dijo más que otros recortes.
La Junta de Gobierno dejó la tasa de referencia en 6.50 por ciento, justo donde el consenso la esperaba. Lo importante no estaba en el “qué”, que se daba por descontado, sino en cómo lo dijo y en quiénes lo dijeron.
Empiezo por lo segundo, porque es lo más revelador. La decisión fue unánime. Cinco votos a favor de mantener.
Hay que recordar de dónde venimos: en mayo, cuando la Junta recortó por última vez para concluir el ciclo iniciado en marzo de 2024, la votación fue de tres contra dos. Jonathan Heath y Galia Borja se opusieron a ese recorte y pidieron quedarse en 6.75 por ciento, advirtiendo sobre la persistencia de la inflación subyacente y los efectos de base desfavorables de la segunda mitad del año.
Ayer, esos mismos dos disidentes votaron con la mayoría.
Dicho de otro modo, el banco central dejó de discutir consigo mismo. La grieta que se abrió cuando el conflicto en Medio Oriente dividió a la Junta esta primavera se cerró. Y se cerró, conviene subrayarlo, en el terreno de los halcones: la pausa que Heath y Borja reclamaban se volvió la........
