Días decisivos
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Después de la calma de Semana Santa viene la tormenta. Sí, la tormenta política por cuenta de la elección del nuevo presidente, la cual entra en la recta final de cara a la primera vuelta presidencial. Adhesiones, traiciones, uniones inexplicables pero comprensibles –otras no– y, en fin, todo un juego en donde los políticos harán gala de lo que más los caracteriza: pocas ideas, mucho pragmatismo y una capacidad inimaginable para acomodarse al vaivén de las opciones reales de poder.
Aunque hoy las encuestas muestran, en teoría, a un candidato con tiquete fijo a la segunda vuelta (Cepeda), y a dos candidatos con opción de disputarse reñidamente el paso a la instancia final (Paloma o Abelardo), lo cierto es que este trío no será más que un dueto, pues, para algunos –en los que me incluyo–, el paso de Paloma ya está definido por las dinámicas propias y obvias de la siempre lógica política. ¡Y qué bueno que así sea! No tengo duda de que la segunda vuelta será entre el........
