Morena: Ningún perdedor felicitó al ganador
Con mi eterno agradecimiento, por la atención en los primeros momentos de la urgencia, al Dr. Héctor Javier Palacios y, luego, por el tratamiento instaurado, cuidado con esmero, por el Dr. José Francisco Alba Estrada en el Hospital General Salvador Zubirán, de MediChihuahua. No es una frase, gracias a ello está usted leyendo estas líneas.
Nada de lo anterior hubiese sido posible sin el trabajo, el empeño, la calidez y la profesionalidad de todo el personal -médico y paramédico- del hospital, incluido, por supuesto, el personal de limpieza, de cocina y a la legión (que eso es) del personal de laboratorio.
Les agradezco, también, a todos los amigos, conocidos y parientes que, sabiendo de mi condición médica, se interesaron y enviaron inolvidables mensajes de apoyo.
Encargado de despacho en la Fiscalía, inelegible
El país ha presenciado, a lo largo de las últimas semanas, uno de los peores espectáculos en materia democrática, protagonizado por el partido hegemónico.
Casi igualan (aunque habrá quienes aseguren que los superaron) a los escenificados en el siglo XX por el PRI, el otro partido hegemónico que hayamos padecido a lo largo de los últimos 70 años.
La designación de los 17 precandidatos de Morena a las gubernaturas, que eso son, olvidémonos que coordinarán la defensa de la 4T y la soberanía, esas son mentiras, se dedicarán a organizar sus respectivas campañas electorales a fin de garantizar el triunfo en las casillas en junio próximo.
Y su nombramiento —que eso fue, más allá de la parafernalia verbal de su dirigencia—, ha sido todo, menos un ejercicio democrático.
El colmo han sido las expresiones de Ariadna Montiel, la dirigenta, y de Citlali Hernández, la presidenta de elecciones, en las que sostienen que las encuestas han sido el mecanismo mediante el cual «el pueblo de México ha decidido elegir» a quienes deban representar a Morena en la contienda electoral del próximo año.
Contra la parafernalia verbalista de sus dirigentes y de la........
