Luces y sombras del Mundial
Aitor Ibarrola Armendariz
Si hiciésemos caso al refrán 'Bien está lo que bien acaba', es probable que el balance del reciente Mundial de fútbol no pueda ser sino ... positivo. Sobre todo para La Roja, que se llevó el título con todo merecimiento, haciendo gala además de una serie de valores –humildad, trabajo en equipo, juego limpio y sensato liderazgo– que le han ganado el reconocimiento de la prensa deportiva tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, sería un tanto iluso concluir que este mastodóntico evento deportivo global no se vio ensombrecido por una serie de decisiones y controversias que han puesto en entredicho la manera de gestionar una competición de esta naturaleza. Por ello, parece del todo razonable hacer un pequeño repaso de los posibles errores y de algunos aciertos de esa gestión con idea, ante todo, de intentar mejorarla en futuras ediciones. Recuérdese que el próximo Mundial tendrá lugar en España, Portugal y Marruecos.
Para empezar por los aspectos más cuestionables y polémicos acaecidos a lo largo del evento, quizás convendría dividirlos en dos grupos: unos estrictamente ligados a la práctica y las reglas del deporte rey, y otros más vinculados al contexto concreto........
