Los límites morales del poder
El papa León XIV. / Kike Rincon
En esta nuestra España, que probablemente sea el país más polarizado de Occidente, el hecho de que la inmensa mayoría de los españoles haya recibido al papa León XIV, con satisfacción, atención, respeto, júbilo e incluso algunos con devoción, es una buena y esperanzadora noticia para nuestra actual y, sobre todo, futura convivencia.
Es bueno y hasta recomendable que ningún partido haya intentado apropiarse políticamente de lo que ha dicho y hecho el papa. Entre otras razones, porque el Santo Padre no ha venido a España a exponer ningún programa político, sino a mostrarnos con sus palabras un mensaje diáfano cuya espiritualidad e influencia moral y religiosa van más allá de la intencionalidad política de quienes lo escuchan.
Su mensaje habla de valores e intenta destacar, por encima de todo, al ser humano como imagen de Dios. Su mensaje ha demostrado al mundo, y especialmente a los........
