Tenga la gentileza de despedirme
En períodos de instalación de un nuevo gobierno es natural que se produzcan cambios en los equipos profesionales y directivos, basándose en la confianza política y personal que buscan las autoridades entrantes. Marzo nos prodigó varios casos, algunos justificados bajo la premisa anterior, y otros donde la falta de empatía se hizo patente y genera otros efectos no deseados de quienes la ejecutaron.
En este último grupo podemos colocar el caso de la directora del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género, SERNAMEG, Priscilla Carrasco, enferma de un agresivo cáncer de mama, donde la torpeza de quienes tomaron la decisión de exonerarla, sin medir los costos, sobre todo humanos, generó una crisis política y comunicacional innecesaria de un Gobierno que pocos días antes instauraba una “emergencia oncológica”.
No voy a ahondar........
