¿Sabe Sevilla que empieza la Bienal?
Ensayo abierto del Ballet Flamenco de Andalucía, con Patricia Guerrero, y Andrés Marín en el marco de la XXIV Bienal de Flamenco / Marina Casanova / ECA
Queda nada para la Bienal. Se ve en el tranvía y en los autobuses de Tussam que siguen sin permitir el acceso en transporte público al centro de la ciudad, comunicar con fluidez los trayectos desde los barrios periféricos y permitirnos regresar a casa después de los espectáculos. Lo cuentan los medios de comunicación que, gracias a una de las mejores y más intensas campañas que se recuerdan en la cita, relatan desde hace meses los entresijos de las distintas propuestas que se podrán ver hasta el 3 de octubre. Se nota en la oferta de cursos, recitales y experiencias que proponen academias y tablaos aprovechando el furor jondo y forma parte de las conversaciones de aficionados que comparten impresiones previas. Pero ¿lo siente Sevilla?
La pregunta nace de una duda real que responde a la inquietud, como flamenca y sevillana, de saber hasta qué punto somos conscientes de la trascendencia del evento; si los sevillanos y sevillanas lo celebran y lo marcan en sus agendas de inicio de temporada y, en tal caso, qué estamos haciendo mal quienes lo tenemos claro para no ser capaces de trasladarlo después de XXIV ediciones.
En estos días escuchaba a su director, Luis Ybarra, defender con acierto la singularidad de la Bienal que, más que como un festival, se presenta "como un acontecimiento". Una impresión que compartimos quienes hacemos ruta por otros encuentros jondos y sabemos que, con sus........
