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Una espada de madera contra la corrupción

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23.05.2026

La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, dada a conocer el pasado martes, ha caído como una bomba expansiva en la opinión pública. Ninguna otra noticia ha sido capaz de eclipsar el auto del magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama. No es para menos. Es la primera vez en la historia de nuestra democracia en la que se investiga a un expresidente del Gobierno.

Aparte de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, José Luis Rodríguez Zapatero tenía el honroso mérito de haber sido el único presidente que, no solo no había estado implicado en ninguna investigación judicial, sino que ninguno de sus ministros fue ni investigado ni condenado. Hasta el martes. De probarse los indicios que Calama apunta en su pormenorizado auto, estaríamos ante un caso de corrupción de enorme gravedad democrática e internacional, pero también moral. Los casos de FILESA, Gürtel, Púnica, Kitchen o Lezo, que han sobrevolado sobre los demás expresidentes del Gobierno sin llegar a ser imputado ninguno de ellos, no igualarían la gravedad de una eventual condena.

Al expresidente se le va a tomar declaración el 2 de junio por la presunta comisión de sendos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y organización criminal, que, en su conjunto, podrían acarrear hasta 19 años de cárcel. El auto, sin dar aún todos los datos del sumario, amarra cada hecho imputado a uno o más indicios sólidos, lo que hace presagiar una defensa del investigado difícil y técnica. Faltan muchas diligencias por practicar y seguramente asistiremos a la extensión de la investigación a otras personas que, a día de hoy, aún no han sido citadas a declarar.

El magistrado Calama camina con pies de plomo. Es consciente de la presión mediática y política a la que se está sometiendo a los jueces instructores de este país. Si los husmeadores a sueldo han sido capaces de investigar las vidas privadas y familiares de jueces de a pie como Biedma o Peinado, ¿qué no harían con el instructor de una causa tan relevante?

La primera señal de su prudencia es haber acordado el registro de la oficina de Zapatero en la calle Ferraz, de los domicilios........

© El Confidencial