¿Es correcto cerrar la legislatura intentando aprobar el presupuesto que debió iniciarla?
Después de una legislatura sin presentar unos presupuestos susceptibles de ser refutados por las Cortes, cabe preguntarse ¿qué sentido tiene que el Gobierno anuncie ahora que comenzará a tramitar los de 2027?
Con el mandato del Parlamento prácticamente agotado, la aprobación de esos presupuestos —ya de por sí improbable— solo conseguiría camuflar deseos como realidades ante el inminente veredicto de las urnas.
La presentación de los presupuestos es una posibilidad legalmente incuestionable, pero plantearlos al término de la legislatura -tras haber privado al Parlamento de su facultad de rechazo- pone de manifiesto la gran paradoja constitucional de España: la desconexión real entre el Gobierno y la confianza de las Cámaras.
En un régimen parlamentario como el nuestro (art 1.3 CE), la aprobación del presupuesto al comienzo de la legislatura plasma el respaldo de la mayoría parlamentaria a la gestión del........
