Del lavado de dinero al lavado de influencia
Cada cierto tiempo, un caso de lavado de activos vuelve a instalar la pregunta de si fallaron los controles. La interrogante es legítima, pero a mi juicio insuficiente. Durante años el foco ha estado puesto en detectar movimientos inusuales u operaciones sospechosas. Todo eso sigue siendo relevante, pero el lavado de activos ha evolucionado, y si el fenómeno cambió, también debe cambiar la forma en que lo enfrentamos.
Hoy el riesgo no es únicamente que el crimen organizado introduzca recursos ilícitos en el sistema financiero, sino que esos recursos, una vez dentro de la economía formal, se transformen en propiedad, influencia, poder económico y capacidad de decisión. En otras palabras, el problema no es solo quién deposita el dinero, sino quién termina sentado en la mesa donde se toman las decisiones.
Una organización criminal no necesita controlar abiertamente una empresa para influir en ella. Puede hacerlo lenta y gradualmente,........
