¿Más de 30 grados en una habitación de Pediatría?
Esta semana mi hijo Luca, de 10 meses, ha estado ingresado en el Hospital Maternal de Navarra por una bronquiolitis y una otitis. Nada más llegar nos encontramos con una situación tan sorprendente como indignante: la habitación superaba los 30 grados de temperatura. No tardamos ni unas horas en darnos cuenta de que era imposible permanecer allí. De hecho, lo primero que tuvimos que hacer fue traer un ventilador de casa. No para estar más cómodos, sino para poder soportar unas condiciones que resultaban insoportables para cualquier persona, y mucho más para un bebé enfermo. La pregunta es sencilla: ¿cómo puede el Servicio Navarro de Salud considerar........
