Discapaces
12 de enero 2026 - 05:05
CONTAMOS, además de la estupidez que, todo a lo ancho y profundo, apabulla la condición de los humanos, con otra característica que distingue, como resultará evidente, para mal la actitud con la que la gran mayoría de nosotros se comporta: es esa displicente y cruel frivolidad con la que pretendemos sentirnos por encima de los que pensamos no están a la altura.
Lo que se nos aparece como diferente, cuando de facultades asumidas como ‘normales’ hablamos, lo entendemos como inferior, y lo que consideramos inferior -aunque por vergüenza o falta de sensibilidad, principios o de generosidad lo guardemos en el más íntimo de los secretos-, o nos merece menos atención, o lo tomamos por indeseable desgracia, o es digno de sensiblera, y a menudo hipócrita, compasión.
Lo que tenemos por ‘normal’ no es más que un patrón repetido hasta la saciedad, un hábito que se hace costumbre y luego, adoptado e impuesto por las masas, parece que haya de ser ley.
Pero en absoluto las cosas han de ser así, es más: no tienen que ser así, por la sencilla y elocuente razón de que no son así, por mucho que lo digan, o hagan, o........
