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Un buen médico en Can Misses

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08.04.2026

«Matan los médicos y viven de matar, y la queja cae sobre la dolencia». Francisco de Quevedo, tan benévolo como siempre. A nadie le gusta ir al médico, pero tampoco hace falta cargar contra ellos de esas maneras, ni que lo diga nuestro genial escritor del Siglo de Oro. Siempre he vivido rodeado de médicos, primero progenitores y después amigos a los que torturaba durante los exámenes universitarios. Mientras ellos se metían entre pecho y espalda unos tochos atroces de apuntes, el único futuro periodista del piso disfrutaba la vida. Es nuestra forma de estudiar, les decía. Ellos me insultaban, y a veces hasta me agredían, claro. Ninguna queja, yo habría hecho lo mismo.

El caso es que hace poco tuve que acudir a Can Misses, la nueva parada donde vigilar la enfermedad crónica que siempre me acompaña, el puñetero asma. Más de cuarenta años cargando mis bronquios inflamados y nunca había escuchado una explicación tan excelente como la que brotó de los labios del jefe de Neumología, Álvaro de Astorza. Más que lo que dijo, fue cómo lo dijo, la calma con la que habló, el tiempo que se tomó para ser pedagógico e instructivo. Cercano, incluso cálido. Porque a veces lo único que hace falta es que alguien te explique bien las cosas.

Que este elogio no funcione como crítica velada a otros médicos que van a la carrera en sus consultas. Ni mucho menos. Cinco minutos para atender a un paciente en atención primaria es una aberración. Es imposible realizar una exploración en condiciones con menos tiempo del que se requiere para que se deshaga una aspirina en un vaso de agua. Y no me refiero a la exploración física, también a la mental, a la comunicación entre médico y paciente, el primero explica con calma y el segundo escucha con atención. A ambos les interesa que la conexión funcione, sobre todo al paciente, por motivos evidentes. Porque, como dijo el médico canadiense William Osler, es mucho más importante conocer qué paciente tiene la enfermedad que qué clase de enfermedad tiene el paciente.

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