El silencio
06 de agosto 2026 - 03:06
Reconozco que durante años he asociado el descanso a las vacaciones, a unos días lejos del trabajo o a una agenda menos exigente. Sin embargo, con el tiempo he comprendido que existe otro tipo de cansancio, más profundo y persistente, que no desaparece simplemente cambiando de escenario. Es el cansancio que se instala en la mente cuando acumulamos preocupaciones, responsabilidades, prisas y ruido.
Vivimos en una sociedad que premia la actividad constante. Corremos de una tarea a otra, atendemos múltiples conversaciones a la vez y mantenemos una conexión permanente con el exterior. Nunca había sido tan fácil comunicarse y, al mismo tiempo, quizá nunca nos había costado tanto encontrarnos con nosotros mismos. Llegamos a las vacaciones agotados y, en ocasiones, regresamos igual porque hemos descansado el cuerpo, pero no la mente.
Por eso este verano me he propuesto........
