Evocación y nostalgia
Después de completar la «primaria», vinieron otras épocas, otros niveles de estudio, hasta llegar a la Universidad. Foto: Archivo.
Los veo pasar desde el balcón de mi casa, y una especie de nostalgia me lleva a escribir estos recuerdos. Es el comienzo del curso escolar, quizás la actividad de más arraigo, porque todos hemos sido niños y estudiantes.
En mi imaginario, regreso a aquellos años, allá en Barajagua, el caserío donde nací y viví mis primeros 14 años.
La escuela rural No. 36 y los maestros Nilza Capote y Eduardo Suárez, me parece verlos en aquella aula, con sus tizas en las manos, enseñándonos, a los más de 40 niños presentes, las primeras letras del alfabeto, que luego comprendí, eran los primeros pasos para la vida.
Aquellos dos maestros nos impartían, no sólo las clases del programa escolar de cada grado, sino también, algunas asignaturas salidas de su vasta experiencia en el aula: ética, que mucho después supe su significado; respeto, asignatura a la que más seguimiento daban mis padres, una vez que regresaba a casa; disciplina, tal vez la más necesaria para........
