Salvar nuestro correo postal europeo
En 1489, la familia Thurn y Taxis ostentaba un monopolio imperial para transportar el correo de las élites europeas, lo que contribuyó a convertir Bruselas en el corazón del primer sistema postal transfronterizo del continente. Cinco siglos después, esa red se ha convertido en un servicio público para todos, pero este estatus se encuentra ahora en peligro.
A pocos kilómetros del antiguo barrio de Thurn y Taxis, la Comisión Europea está elaborando reformas que determinarán si la red de comunicaciones más antigua de Europa se moderniza por el bien público o se condena a muerte por desgaste.
Hasta ahora, los servicios postales garantizan que todo el mundo pueda enviar y recibir paquetes y cartas a precios asequibles. Esto se denomina “obligación de servicio universal”: la misión pública que conecta a todos los ciudadanos con los servicios de entrega esenciales. La red postal equilibra los costes de entrega para que siga siendo accesible y asequible para todos, independientemente de dónde vivan, y no solo para quienes residen en los rentables centros urbanos.
Pero este sistema está en crisis.
Desde el impulso de la UE hacia la liberalización en 2008, las comunidades rurales ven cómo los servicios desaparecen. Los trabajadores postales de Europa han sufrido pérdidas de empleo, un empeoramiento de las condiciones laborales y una disminución de los salarios.
Pero esto no se debe a que los servicios postales........
