Lo de las elecciones
1- Decía Balzac que el talento es una masa de pan –es decir, algo que requiere no solo trabajo, sino oficio; años–, mientras que el genio es tan solo –¿tan solo?; baja de la parra, Honoré– la levadura. Pues bien, en los últimos días hemos vivido un momento luminoso de levadura, de genio, esa región de la inteligencia que nada tiene que ver con el talento –esto es, el trabajo, el oficio–. En el mundo no hay muchos momentos levadura. En España, donde se suele despreciar el talento –esto es, el trabajo, etc.–, menos. El lector que me haya seguido hasta aquí ya sabrá que aludo a la convocatoria de elecciones anticipadas. Todo, o casi, en esta decisión está repleto de ventajas. Para su emisor, claro.
2- En primer lugar, se rompe el tempo y el calendario de la oposición. Se llega a las elecciones, así, en una explosión y preponderancia del tema vivienda, que envía al garete la cosa Ceuta, que tanto tiempo, dinero, antorchas y banderas del bazar ha costado. Por lo mismo, se llega a elecciones con el tema aticazo a tutiplén –silenciado por el TS que, raudo para condenar a un fiscal general sin pruebas, desestimó tres demandas contra Ayuso para este caso más sólido; es decir, el TS se ha vinculado él solito con el tema; la erosión del TS ya es absoluta; el TS vencerá, claro, por un tiempo, pero no convencerá después de este paréntesis; el TS de este periodo será recordado, me juego una copa, como hoy recordamos la Ley de Fugas y otras tipologías del abuso–.
3- Por lo mismo, este adelanto electoral también se ha anticipado a las causas judiciales en modo lulazo, que más pronto que tarde hubieran afectado a Sánchez, por traición o por todo lo que se pudieran exprimir los casos ZP, Begoña, Leyre y Ceuta. Pues bien, la opción adelanto ha adelantado por la izquierda esa posibilidad. Hace escasas horas, de hecho, el PP –el de Kitchen, el de Gürtel, el de Montoro; no hay otro esta mañana a primera hora– ha tenido que intentar reconducir esa situación, él solito y por sí mismo, en modo urgencia, de manera que ha pedido a la AN la imputación al PSOE –es decir, también de su secretario general– por cohecho, malversación, blanqueo y financiación ilegal. Es decir, el PP ha roto la dinámica española del lulazo, que hasta ahora consistía en otra teatralidad, más artesanal, en la que el PP no aparecía rompiendo las piernas de nadie. Recordemos que la dinámica, el canon hoy violado, era este: a) denuncia por parte de una ONG por la paz, el amor, la armonía y el Arbeit-macht-frei, b) aceptación del caso por un tribunal en 3, 2, 1, c) apertura de caso dramático, que plantea una dicotomía entre barbarie y civilización –entre el Ángel y la Bestia, que decía Pemán–, amparado en recortes de prensa, d) juicio mediático 24 sur 24, e) juicio analógico de toda la vida, y, finalmente, f) condena, sin pruebas o forzando la ley –no se pierdan el punto 17–. El PP, vamos, ha optado por la experimentación, en lo que es un cambio escenográfico. Lo que no solo es peligroso, sino que alude a cierta desesperación. El partido que quería elecciones, en fin, no las quería así y ahora.
Moncloa evita, otra vez, un decreto de máximos
Moncloa evita, otra vez, un decreto de máximos
4- El adelanto permite la dinámica –pura levadura– de aprobar, vía diputación permanente del Congreso, los decretos Mari y Carmen. Es decir, permitir seguir moderándolos, permitir que sigan siendo dos y permitir que –lo más probable– solo se apruebe uno. Es decir, la medida permite a Moncloa liderar las propuestas del SI y acampadas, que, pese a sus críticas, dieron validez a estos dos decretos de mínimos. Moncloa evita, otra vez, un decreto de máximos. Y, aun así, queda mono. Es el partido de la vivienda, como en su día –y espero que sea una imagen desafortunada– fue el partido del referéndum anti-OTAN. Puro arte.
5- La propuesta puede permitir –si, en efecto, la huelga general se desarrolla en noviembre; incluso en diciembre– que la huelga general no sea en contra del actual Gobierno. Ni........
