Por una reforma electoral estructural y participativa
El sistema electoral –en su sentido amplio– no requiere únicamente de una reforma, sino de una transformación de su diseño estructural. Sin embargo, esto pasa necesariamente por una modificación de la Constitución Política del Estado (CPE), cosa que puede tardar. Entretanto, será bueno perfeccionar el diseño electoral sobre la base de una adecuada interpretación de la norma constitucional.
En lo orgánico, existen dos leyes que requieren de un perfeccionamiento y compatibilidad con la Constitución. Estos son la Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional y la Ley 1096 de Organizaciones Políticas. La primera, en especial, para garantizar la idoneidad auténtica de los vocales electorales y su independencia del gobierno en función. La segunda, para garantizar el derecho de los pueblos indígenas a participar de cualquier elección supralocal mediante sus propias organizaciones, asegurar la democracia interna en las organizaciones políticas y la erradicación de los “taxi-partidos”.
En lo funcional, para la administración electoral, se requiere replantear casi por completo la Ley 026 de Régimen Electoral, de modo de........
