La factura oculta del coche español
Cada repunte del crudo presenta a la economía española la misma factura oculta. La última escalada ligada a Irán es solo el episodio más reciente de una secuencia que ya se repite con demasiada frecuencia y resultados conocidos. Y, sin embargo, uno de los amplificadores más potentes de ese shock sigue sin aparecer en el cuadro macro: la edad media del parque automovilístico español, hoy en 14,6 años, frente a los 9 de Alemania. Un dato que debería figurar junto a la dependencia energética exterior o la productividad como lastre estructural del país. No figura. Pero su impacto sobre la renta disponible y la competitividad es directo, medible y recurrente.
La aritmética es elemental. Un vehículo de más de diez años consume entre un 20% y un 30% más por kilómetro que un modelo reciente equivalente. Trasladado al parque español, donde los coches con esa antigüedad concentran la mayor parte del volumen circulante, cada euro de subida en el surtidor se amplifica de forma desigual. En un escenario en el que la tensión actual se prolongara doce meses, el sobrecoste anual en repostaje atribuible a los vehículos de más de diez años rondaría los 4.000 millones de euros. El de los menores de cinco años se........
