Cuando un sueño de infancia termina volando sobre Colina
Nada de esto ocurre de manera fácil. Detrás de cada vuelo hay años de preparación física, académica y emocional. Hay tiempo lejos de la familia, entrenamiento constante y una enorme responsabilidad. Pero cuando uno ama profundamente lo que hace, entiende que cada sacrificio tiene sentido.
Hay momentos en la vida donde uno entiende que los sueños realmente pueden cumplirse. A mí me ocurrió siendo niño, cuando vi por primera vez a los Halcones de la Fuerza Aérea de Chile realizando maniobras en el cielo. Recuerdo perfectamente la impresión que me generó observar cómo volaban tan cerca unos de otros, la precisión de cada movimiento y la destreza que transmitían en cada presentación. Desde ese instante quise ser parte de ese grupo de pilotos.
Con el tiempo entendí que alcanzar ese sueño requería mucho más que admiración. Significaba esfuerzo, disciplina, estudio y sacrificio personal. Ingresé a la Escuela de Aviación en 2008 y me gradué como piloto en 2011.
Posteriormente realicé mi curso de piloto de combate en Iquique, aproximadamente en 2014, etapa en la que reuní horas de vuelo y cumplí los requisitos necesarios para........
