Exceso de trabajo, fracaso de los presidentes
Creo que él tiene un marcado complejo de super hombre que lo induce a abarcarlo todo, a dirigirlo todo y a responderlo todo sin reparar en que las tareas de un gobernante son tan absorbentes que prácticamente abruman a cualquier mandatario.
Desde que conocí a José Antonio Kast, hace unos cinco años, me convencí de que él era el hombre destinado a sacar a Chile de su marasmo y convertir al país en lo que todos ansiamos. Desde entonces, me convertí en su ferviente partidario y seguí con fervor su candidatura y luego su triunfal acceso a La Moneda.
Pero un partidario no sirve para nada si se limita a aplaudir todo lo que su mandatario dice o hace, el buen partidario es aquel que ayuda al presidente a corregirse y volver a repasar aquello que ha motivado la crítica del incondicional soldado.
Es desde ese punto de vista que hay que entender las críticas que hago a las primeras semanas de gestión presidencial de José........
