Una paradoja inédita en la historia reciente de Chile
Acorralado por la realidad, el oficialismo tuvo que abdicar de su identidad para sobrevivir.
El inicio de un nuevo ciclo político suele venir acompañado de la urgencia por refundar las prioridades del Estado, especialmente en estos tiempos, en áreas tan sensibles como la seguridad pública. Sin embargo, la actual administración del presidente Kast se encuentra ante una paradoja inédita en la historia reciente de Chile: no tiene la necesidad de diseñar un plan de emergencia ni de crear herramientas legislativas desde el vacío para enfrentar la crisis delictiva.
La razón es tan simple como demoledora: el andamiaje normativo, estratégico e institucional más severo de las últimas décadas ya fue aprobado, financiado y firmado por el gobierno saliente de Gabriel Boric. La trinchera ideológica de la izquierda no cayó por una derrota electoral, sino por una capitulación doctrinaria ante el peso de los hechos.
Para comprender la magnitud de este vuelco, es imperativo recordar el punto de partida. En marzo de 2022, la coalición de Apruebo Dignidad llegó a La Moneda portando el relato de una revolución en desarrollo que se había incubado desde el estallido insurreccional de octubre de 2019.
El programa original no ocultaba sus afanes de repliegue estatal: se hablaba con........
