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La presidente y la política venezolana

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06.01.2026

La vil agresión militar al territorio venezolano, llevada adelante por Estados Unidos, con un sociópata racista y genocida en su jefatura, ocurrió como muchos pensábamos sucedería y ha dejado a nuestra nación gravemente herida, por la muerte de numerosos venezolanos; severamente ultrajada, temerosa y muy triste y desesperanzada, ante el lamentable futuro que se le abre, con las cínicas declaraciones posteriores de Donald Trump, de que nos llevará a la condición de semicolonia, para manejar a su antojo todas nuestras riquezas en función de la avaricia o necesidades del imperialismo norteño. Muy atrás quedaron como motivaciones de estas violentas acciones, la fábula de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo y el mito del rescate de la democracia venezolana.

El desarrollo mundial actual ha llevado a un cambio cualitativo de la distribución de poderes en el globo terráqueo. La aparición pujante y el desarrollo económico de países como Japón, los tigres asiáticos, Vietnam, India, Rusia, Suráfrica, Arabia Saudí y otros, pero sobre todo China, junto a la existencia de Europa, han significado una pérdida importante de la influencia y dominio estadounidense en el mundo, lo cual lo obliga a tratar de recuperar su señorío en el continente americano, su patio trasero, que había ido perdiendo paulatinamente en las últimas décadas. Ésta es la verdadera razón que impulsa sus acciones hegemónicas actuales, incluso las militares, en América: su interés en la anexión de Groenlandia y Canadá, el control del Canal de Panamá, de México y su golfo, así como de Venezuela y sus grandes riquezas.

Estamos en una coyuntura importantísima de nuestra existencia como nación independiente, que como todo proceso de cambio rápido se presenta confuso, peligroso y desalentador. Las causas del terrible desenlace reciente, se conocen con relativa certeza, pero la ocurrencia de los hechos concretos, que terminan con el secuestro........

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