El lumpen y la cobardía selectiva: Los "colectivos" ante la farsa de la defensa soberana
El debate sobre el futuro de Venezuela suele centrarse en las grandes variables macroeconómicas o en los tableros de la geopolítica internacional. Sin embargo, para el venezolano de a pie, la crisis se experimenta en una dimensión mucho más inmediata y asfixiante: el control territorial. En este entramado, el papel que han jugado los grupos parapoliciales —mal llamados "colectivos"— como fuerzas de choque y de represión al servicio del gobierno del PSUV es el reflejo más concreto del carácter autoritario del Estado y un enorme obstáculo para que el pueblo encuentre una salida propia a la crisis.
El control social no es una abstracción; tiene rostro, viste de civil y opera con total impunidad. Bajo el desgastado fetiche de defender una supuesta "idea de revolución", este lumpen armado ha desvirtuado cualquier noción de dignidad popular. Su función real es golpear, hostigar y amedrentar a la clase trabajadora que sale a las calles a reclamar los derechos laborales que les han sido sistemáticamente arrebatados.
La demostración más reciente de esta dinámica ocurrió este martes 26 de mayo frente a la sede de PDVSA en Caracas. Un grupo de trabajadores petroleros, el verdadero motor productivo del país, se movilizaba pacíficamente en exigencia de que sean reenganchados a sus puestos de trabajo. La respuesta de algún sector burocratico fue el........
