¿Es el Pacto Histórico una banda criminal?
La pregunta parece absurda. Sin embargo, esa es precisamente la imagen que sectores de la ultraderecha colombiana pretenden instalar en la opinión pública mediante una creciente ofensiva política, mediática y judicial contra el principal movimiento político surgido en Colombia en las últimas décadas.
Una de las estrategias centrales del proyecto político que encabeza Abelardo consiste en estigmatizar al Pacto Histórico, asociarlo con el delito y convertir a sus dirigentes, parlamentarios y antiguos funcionarios en parte de una supuesta estructura criminal.
No se trata simplemente de una confrontación política. Cuando a una organización política se la presenta como una "banda criminal" —una BACRIM— se intenta producir algo mucho más profundo: quitarle legitimidad, aislarla socialmente, fracturarla internamente y desmoralizar a sus bases.
Una campaña que busca cambiar el terreno de la discusión
En ese contexto deben entenderse el llamado "Libro de la Verdad" y los informes que, según se anuncia, serán presentados antes de finalizar septiembre. La posibilidad de una nueva cascada de denuncias, señalamientos y acusaciones contra antiguos funcionarios del Gobierno del Pacto Histórico no puede analizarse al margen de esta estrategia política.
La denuncia de hechos concretos y la investigación de posibles actos de corrupción deben ser, naturalmente, asuntos de las instituciones competentes. Nadie puede reclamar impunidad ni inmunidad frente a la ley.
Pero una cosa es investigar responsabilidades individuales y otra muy distinta es convertir esas investigaciones........
