No es fácil ser optimista
A los habitantes del planeta Tierra, tal como actualmente se desenvuelven las cosas, en un futuro próximo no les es fácil pensar con optimismo, bien sea por la acción de los fenómenos naturales como un terremoto, o por los no naturales, como el calentamiento global causado por los países ricos. De igual modo, por las guerras reiteradas que acaban con ciudades enteras y la aniquilación de su población; sin dejar de lado algunas pandemias provocadas por virus de laboratorio inventados para asesinar gran parte de los moradores. Así mismo, por las muertes derivadas por la comida chatarra culpable de diversas enfermedades; también, por las estupideces divulgadas en las redes sociales; sin dejar de lado el bajo nivel intelectual de presidentes y primeros ministros que obedecen los lineamientos de las grandes corporaciones financieras, industriales y los fabricantes de armas. Estos, entre tantos de los males que asolan a los animales que caminan, reptan, nadan y vuelan por los diversos ambientes de nuestro hermoso y errante globo azul.
Da la impresión que los humanos no asimilan la educación que reciben, en el entendido que este proceso está vinculado con la enseñanza, con el aprendizaje y con el uso que se hace de lo aprendido. Quizás podemos pensar que la educación nunca ha cumplido con los objetivos que debía consumar, como es el de preparar a los individuos para vivir en paz, para trabajar en algo productivo de acuerdo con lo estudiado. De igual modo, para formar un pensamiento crítico para analizar y cuestionar la información y así evitar ser víctima de la manipulación, de ciertos líderes, de los medios de comunicación y de las redes sociales. Este es un proceso intelectual, deliberado y auto controlado que busca llegar a un juicio razonable.
El proceso de enseñanza-aprendizaje, deben preparar a los individuos para desempeñarse en un trabajo fructífero, de manera que lo aprendido durante el proceso sirva de utilidad para él y para la sociedad. Es lamentable que un joven permanezca once años entre la primaria y la secundaria y tales estudios no le dan ninguna herramienta de trabajo para ganarse la vida. Se gradúan de bachiller sin saber leer, no logran interpretar un texto de una cuartilla; estudian literatura y muchos se gradúan de bachiller sin haber leído un libro; estudian matemática y no saben sacar un porcentaje mentalmente. Conocí una chinita de unos 5 años que ayudaba a la madre en un abasto, la niña recibía del cliente el pago por el consumo y de inmediato daba el........
