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Las decisiones de pocos y las desdichas de muchos

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03.01.2026

Es sorprendente como las medidas que tome un individuo, que podía ser el jefe de un klan, un rey, un papa, un emperador, un dictador o un presidente, o de unos pocos, como un triunvirato, un congreso, un parlamento, una corporación o una asociación puede influir en la vida de muchas personas y en el detrimento del medio ambiente. Por desgracia este parece ser el destino o el futuro del planeta porque, por lo general, tales decisiones no son para el beneficio de una mayoría, sino para el privilegio de un sujeto o de una caterva de ambiciosos.

Los libros de historia nos revelan que el mundo fue estructurado por los malos, porque estos saben hacer el bien el mal, en cambio los buenos nunca se han puesto de acuerdo para hacer eficazmente el bien. Es por esto que los malos logran almacenar grandes fortunas a costa de los tontos que se lo permiten.

El ejemplo más palpable y más evidente de todo lo anterior son las religiones, cualquiera que se escoja. Un individuo que se autoproclamó profeta, o enviado o hijo de Dios por alguna extraña razón es aceptado por un conglomerado. Al lado de este "elegido" se reúnen otro grupo de personas quienes con el tiempo se denominarán apóstoles o discípulos del augur y de seguido elaboran una doctrina. En el futuro este dogma se convertirá en un libro sagrado, por lo general un cúmulo de mentiras, o "la palabra de Dios" que será recopilado en La Biblia, o El Corán, o La Torá, o el Tripitaka, o el Avesta, o los Vedas… Ya con esto se tiene armado el tinglado para convencer a un prójimo de las bondades de dicha fe, no sin antes asegurarle premio al feligrés, si cumple con los preceptos, como el cielo, la ataraxia, el paraíso, svarga, el nirvana, yanna para el alma del difunto y si no cumple con los cánones, el castigo eterno como el infierno, el averno, naraka, yahannam como parte del fundamento de la secta.

Algo extraño, que a pesar de que todas esas religiones nos reseñan en sus libros sagrados las bondades de Dios y lo piadoso del ser Divino, los jerarcas de dichas religiones han llevado a los feligreses a las más cruentas guerras que conoce la historia de la humanidad. En verdad, la decisión tomada por los jerarcas (papas, obispos, pastores…) de las iglesias, durante siglos, no tienen motivaciones religiosas sino por el control del poder y del dinero. Durante la Edad Media, cuando la Iglesia Católica Romana ejercía un dominio omnímodo sobre casi todo el planeta, condujo acciones como las Cruzadas y la Inquisición. Estas sombrías actividades fueron responsables de miles de muertes. Sin dejar de lado las frecuentes beligerancias entre católicos y protestantes que duraron, en algunas oportunidades, más de un siglo. Fueron tales medidas,........

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