Mirar atrás para entender el presente
Se suele acusar a quien mira al pasado de evadir el presente. Es una crítica fácil, pero equivocada. Mirar atrás no es huir: es buscar perspectiva. El presente, cuando se vive desde dentro, suele ser confuso, ruidoso, saturado de urgencias y consignas. El pasado, en cambio, ofrece distancia; y sin distancia, no hay comprensión.
Las sociedades atraviesan hoy una paradoja inquietante. Nunca hubo tanta información disponible y, sin embargo, nunca fue tan difícil entender lo que ocurre. La velocidad con que se suceden los acontecimientos —políticos, tecnológicos, culturales— impide elaborar sentido. Todo exige........
