Ley de la selva o sociedad civilizada
El 22 de septiembre, en la que probablemente fue su última intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas como jefe de Estado, Emmanuel Macron formuló una pregunta que muchos nos hacemos: ¿queremos vivir en un «estado de naturaleza», con una especie de retorno de la ley de la selva, o en una sociedad internacional civilizada? La referencia a Hobbes no es casual. Describe un mundo en el que la fuerza termina por imponerse sobre cualquier norma. Macron añadió una advertencia: no podemos aceptar «el nuevo orden de impunidad» que algunos querrían construir.
Durante el siglo XIX, unas pocas potencias europeas se impusieron por la fuerza en buena parte del planeta. Sus rivalidades contribuyeron a las guerras que alcanzaron, en la primera mitad del siglo XX, una capacidad destructiva sin precedentes. De esa experiencia nació en 1945 la Carta de las Naciones Unidas, que consagró la igualdad soberana de los Estados y prohibió la amenaza y el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Ese orden nunca fue perfecto. La Guerra Fría comenzó casi al mismo tiempo que las Naciones Unidas, y hubo guerras e intervenciones que contradijeron sus principios. Tampoco quienes hoy los invocan tienen un historial intachable: la intervención en Libia en 2011, en la que Francia tuvo un papel protagónico, sigue suscitando preguntas sobre el alcance que se dio al mandato de proteger a los civiles. Pero precisamente por eso las normas importan. Obligan también a quien las........
