Ábalos, arquetipo del sanchismo
Ábalos, arquetipo del sanchismo
El ex ministro representa a la perfección el sistema creado por Pedro Sánchez para convertir España en su cortijo
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El antaño todopoderoso secretario de Organización socialista y ministro de Transportes, hoy clavado a un banquillo del Supremo desde el cual se enfrenta a veinticuatro años de cárcel, representa a la perfección el sistema creado por Pedro Sánchez para convertir España en su cortijo. Un ... paradigma de la degradación institucional y política propiciada bajo su mandato. Un arquetipo de esa charca hedionda a la que llamamos sanchismo. Mismas mentiras, misma putrefacción moral, misma venalidad, misma hipocresía obscena, mismo desprecio por los ciudadanos, misma ausencia de escrúpulos.
José Luis Ábalos, que ahora se hace la víctima, utilizaba su tono más chulesco en mayo del 2018 para clamar desde la tribuna del Congreso: «Los españoles no podemos tolerar la corrupción y la indecencia como si fuera algo normal… No podemos normalizar la corrupción en las instituciones… La decencia debe ser algo esencial, no accesorio». Él, cuyo brazo ejecutor, Koldo, había amañado las primarias del PSOE para favorecer al amo Sánchez, alardeaba de pulcritud sin inmutarse. Un fiel discípulo del maestro que previamente había pactado con el partido de los terroristas apoyo a cambio de libertad para sus asesinos más sanguinarios. Tal para cual.
Mientras, en lo peor de la pandemia, los españoles invocados en ese discurso éramos encerrados en casa y millares de ancianos y enfermos morían en soledad, Ábalos se forraba con las comisiones cobradas por comprar con nuestro dinero millones de mascarillas infladas de precio, a menudo inservibles, o 'engrasar' el rescate de Air Europa. No era el único. Lo mismo hacía por esas fechas el renacido ZP, cuya participación en el de Plus Ultra está en el punto de mira de la justicia. Crecido en la impunidad que le otorgaba su intimidad con el Uno, el flamante ministro colocó a dos de sus «sobrinas» en empresas ligadas a su departamento, a sueldo del contribuyente. Si Sánchez enchufaba a su hermano en la Diputación de Badajoz, encumbraba a su mujer en la Complutense y ponía a dedo a sus peones en las presidencias de Renfe, Correos, Adif, RTVE o Red Eléctrica ¿por qué iba él a ser menos? La misma falta de cualificación para el puesto tenía Jésica que Beatriz Corredor, y cobraba mucho menos. A diferencia de ésta, además, la «azafata de imagen» carecía de poder suficiente para causar tragedias como el apagón ocurrido en abril de 2025 o el descarrilamiento mortal de Adamuz, con un saldo total de 46 fallecidos y ni una sola dimisión. Sanchismo en estado puro. El mismo que amparó las andanzas del reo al que nadie conoce hoy, no solo por afinidad personal e ideológica, sino por esos sobres llenos de billetes que iban y venían de la sede de Ferraz en manos de Carmen Pano o Joseba García, recaderos de la trama encargados del dinero sucio y el reparto de mordidas. Financiación ilegal del PSOE que investiga la Audiencia Nacional y de la que apenas hemos visto la punta del iceberg.
Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
José Luis Ábalos Meco
