Pitiyanquis despechados
Se extiende, especialmente por el dominado primer mundo, un sentimiento de soledad, de tristeza, de profundo dolor, de recio despecho, de silenciosos llantos con fondo de rancheras, vallenatos y tangos, en muchos palacios de gobierno y cancillerías. Y es que los afectados, conocidos pitiyanquis de siempre, no logran asimilar el desprecio con que los trata su nuevo amo y señor.
Quienes han dicho que sí a toda orden emitida por Washington están desorientados. Con copas en la mano —y luego del fondo blanco— gritan “¡Por el imperio, aunque mal pague!”, con........
