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Andrés Ortiz TafurDiario Jaen |
Cuando dejamos de reptar Hace meses que no tenemos noticias de Punch. ¿Recuerdan? Aquel mono japonés que había suplido con un oso de peluche el...
Felicidad, qué bonito nombre En ocasiones, a la felicidad de ahora nos cuesta llamarla por su nombre porque nos recuerda que, en otro tiempo, fuimos...
En Linares solía salir a pasear fingiendo estar haciendo cualquier recado. No sé a cuento de qué, pero si me cruzaba con alguien conocido me...
El tiempo de los perros Hay una rebeca de Eva sobre la mesilla auxiliar de mi lado del sofá. Ayer salió con prisa y ahí la dejó. Y varios montones...
Último viernes de Cuaresma Alas siete de la mañana, las sacudidas de vapor de la plancha contrarrestan el crepitar tranquilo de los primeros troncos...
Hacerlo bien es sinónimo de tener éxito”, escucho afirmar al profe de inglés que, este curso, da clases de refuerzo a la chavalería del pueblo...
Necesidades domésticas Anoche le dije a María que la necesitaba. No a viva voz, en un mensaje de texto. A viva voz, probablemente, se lo habré...
En un cuarto de luna cabe todo nuestro mundo, aunque algo innato nos induzca a desearla llena. Cabe el episodio en el que nos quedamos dormidos;...
La peluquería a la que acudía mi madre era la primera habitación a la izquierda de un piso. Un piso gemelo al nuestro —con tres habitaciones...
Aprender a nombrar el miedo Me ha dicho que tiene miedo, sin especificar. Y cuando le he preguntado a qué, me ha respondido que a irse, a no...
No viene el lobo. Ya se encuentra aquí. Y lo hemos traído en volandas. Todos sin excepción, aunque con mucho más ímpetu y empeño quienes creen...