(Me) Merece la pena gobernar
El ocupante de la Moncloa no se marchará del Palacio, e incluso, como cualquier okupa, podrá dirigirse al primer juzgado de guardia a denunciar al propietario por no seguir pagando los suministros del edificio haciéndole cargar con las costas procesales, pudiendo aducir que es una persona vulnerable, casado y con hijos, no tiene dónde ir, con lo que podrá quedarse en la Moncloa los años que desee. Si, además, protege a su hermano dentro del seno familiar, este pobre hombre, sin trabajo conocido, tiene que ser protegido por las ayudas sociales de nuestro gobierno. Por ello, insiste en que le merece la pena gobernar. Pero él sabe que lo que hace no es gobernar, ya que no tiene un presupuesto sobre el que pueda dirigir su política económica en contra de lo establecido en la Constitución. Lo único que considera gobernar es mantenerse mientras cede competencias a sus colegas separatistas, que no hacen más que recordarle una y otra vez, a cambio de sus votos, que tiene que cumplir, que ya solo queda año y medio y en ese tiempo que él dice que le merece la pena gobernar, tiene que llenar el saco de las competencias esas regiones digan que son una nación. Así está dispuesto a conceder todas las dádivas posibles a sus acreedores, tanto internos como externos.
Entre los internos, fracasada la hazaña del habla catalana como lengua oficial en la UE, ahora ya se presta a conceder todas las competencias administrativas que falten para expulsar al Estado de esas regiones , que las selecciones deportivas de Cataluña y las Vascongadas puedan celebrar encuentros internacionales, integrarlas en la Organización Mundial del Trismo y en la Unesco, como naciones asociadas, pretendiendo otorgar legitimidad internacional a la idea de que puedan ser potenciales sujetos de Derecho internacional equiparables a los estados nación.
En relación con la OMT, considero que el gobernante lo tiene más sencillo si se piensa en las dádivas que ya ha hecho a........
