Enhoramala
Las vísperas del Domingo de Pentecostés de 1650, festivo del Espíritu Santo, se aparecieron dos hombres en el rancho del cura doctrinero del pueblo de Chanchón, el bachiller Castro, donde su hermana Inés y su sobrina Isabel estaban hilando algodón con doña Manuela Príncipe, una mestiza casada y de buen ver. Cuando uno de ellos, que actuaba como mensajero del otro, quiso entregar un mensaje escrito que Miguel de Vega le envió a doña Manuela, esta reaccionó de inmediato diciendo: “¡no me lo dé!”. Cuando el mensajero........
