Salario mínimo e inflación: cuando el relato busca matar el dato
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El incremento del salario mínimo se ha convertido en una de las banderas del debate electoral. No solo por su impacto social, sino porque el Gobierno insiste en atribuirle virtudes macroeconómicas que, a la luz de la evidencia, están sobredimensionadas. La premisa oficial es simple: subir el salario mínimo eleva la demanda agregada, los hogares consumen más y la economía crece. El problema es que esa lectura ignora cómo funciona realmente el mercado laboral colombiano y subestima sus efectos sobre precios y el empleo formal.
Para empezar, son relativamente pocos los trabajadores que ganan el salario mínimo (2.4 millones, mientras que más de 11 millones están por........
