No todo lo que es posible es deseable: lo que la filosofía aporta a la ingeniería
Imaginemos el siguiente problema: estamos intentando enviar basura al espacio para evitar que siga acumulándose en la Tierra, pero todavía no somos capaces de hacerlo de manera eficiente. ¿Cómo podríamos solucionarlo?
Cuando planteé esta pregunta a mi alumnado de grado en Ingeniería, durante la asignatura de Ecodiseño, una de las soluciones propuestas fue construir ascensores que pudieran propulsar los residuos fuera de la Tierra. Desde una lógica estrictamente técnica, la respuesta tenía sentido: habían identificado un problema y diseñado una posible solución.
Pero entonces les dije que quizá el problema no era cómo enviar mejor la basura al espacio. Quizá el problema era que generábamos tanta basura que habíamos llegado a considerar razonable expulsarla del planeta.
El ejercicio, claramente, tenía “trampa”. No pretendía comprobar si podían imaginar mejores tecnologías, sino si podían cuestionar el problema que se les había entregado. Y lo planteé porque estaban cursando el módulo de ética ecológica de la asignatura.
Los límites del diseño
Cuando hablamos de los límites de la tecnología, desde la ingeniería se piensa en aquellas cosas que aún no somos capaces de construir, de desarrollar, de optimizar. Sin embargo, desde la perspectiva de la filosofía, cuando hablamos de los límites de la tecnología nos referimos a aquellas cosas que, aunque se puedan hacer, quizás no se deben hacer.
Una parte importante de la formación técnica........
