La lección que no podemos olvidar…
Después de una tragedia como la que acaba de vivir Colombia, las prioridades parecen evidentes: salvar vidas, atender a los heridos, encontrar a los desaparecidos, garantizar alimentación y buscar un techo para quienes lo perdieron todo. Pero hay otra urgencia que no podemos dejar para después: lograr que la niñez y la adolescencia regresen cuanto antes al colegio.
El terremoto también destruyó aulas. Más de 280 centros educativos resultaron afectados, algunos quedaron completamente destruidos y más de 400.000 estudiantes no han podido regresar a clases.
Colombia ya cometió una vez el error de mantener los colegios cerrados durante demasiado tiempo. Durante la pandemia, nuestros estudiantes estuvieron cerca de 150 días sin clases presenciales. Las consecuencias todavía las estamos pagando.
Y aquí quiero que hagamos memoria.
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¿Se acuerdan de lo que fue la educación virtual durante la pandemia en las ciudades? ¿De los papás tratando de trabajar y, al mismo tiempo, pendientes de las clases de sus hijos? ¿De la batalla........
