Reforma judicial
Con una simple búsqueda en internet agregando en el buscador esas dos palabras, observaremos que suman en la historia reciente, al menos una decena de oportunidades en las que se ha propuesto desde distintos sectores del país, una reforma judicial. Asumidas todas casi siempre, como una iniciativa creada y generada desde el Poder Ejecutivo, resultando en simples planes de descongestionamiento judicial, que no es otra cosa para la comprensión del ciudadano de a pie, que una forma rápida de resolver los conflictos humanos contenidos en los litigios jurídicos penales, aplicando fórmulas y cálculos matemáticos de años, penas y condenas, sin tomar en cuenta el contexto individual de cada caso.
Planes tras planes, programas tras programas y la Reforma Judicial no deja de seguir siendo urgente, lo hecho al parecer hasta el momento no descongestiona, no destranca el cuello de botella judicial, no resuelve del todo el conflicto que supera la capacidad humana, deben en consecuencia las instituciones involucradas hacer la lectura correcta del fenómeno y a partir de allí, diseñar el plan correcto y evitar a toda costa, los futuros fracasos a cualquier propuesta que se realice frente a esa problemática.
Intentaré ofrecer mediante esta simple opinión, lo que a mi parecer ha venido amenazando a los anteriores y los actuales planes de reforma judicial, sin pretender que esto sea un manual de uso de obligatorio cumplimiento, para los llamados a crear estos planes a ser implementados por nuestro sistema judicial, ni mucho menos una receta sencilla para el éxito, frente a un problema profundo y complejo, es simplemente eso, una opinión desde la experiencia y los años de observación y reflexión que como Abogado vengo haciendo históricamente del fenómeno.
Independencia y Autonomía. El elefante en la habitación del que nadie quiere hablar, por años los Jueces........
