Limpieza de clóset
La limpieza que tenía que haber hecho antes de que termine el 2025 la hice hoy sábado 10 de enero. Muy a lo Marie Kondo (experta en organización, orden y limpieza de espacios interiores) comencé por el walk-in closet. Grata fue mi sorpresa al encontrarme con el primer jean marca Gap que le pedí que me comprara en algún outlet de Miami a una chica que trabajaba de aeromoza en American Airlines. Treinta y cinco dólares reunidos en seis meses. En aquel entonces trabajaba repartiendo cartas, recibos y documentos de interés para sus destinatarios. Era lo que hoy sería el chico de la moto, pero sin moto. Yo me movilizaba en bicicleta.
“No digas que eres mensajero, di que eres courier; así suena mejor”, era la sugerencia que siempre me hacía mi queridísima amiga Anita.
Luego, por esas cosas del destino, me llené de jeans Gap, Banana Republic y Guess. Me sentía en la gloria porque, según yo, era ropa de marca y tenía la suerte de que me la regalaban como parte del acuerdo publicitario con una tienda llamada Aquelarre.
—Pero yo me puedo poner mi propia ropa —le dije a la productora del programa Oki Doki allá por el año 1995—. Su respuesta fue tajante:
—La idea es que se te vea bien vestido, no con tu jean Duck Head, que se ve bien misio.
De un cocacho entendí que en la tele lo de afuera era más importante. Será por eso, en homenaje a esa frase con la que me bautizó aquella productora, que una vez que tuve representante, la exigencia en todos los contratos que luego vinieron era siempre la misma,........
