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La insoportable levedad de ser una 'pick me girl'

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17.02.2026

El peor recuerdo de posguerra que tenía mi abuelo materno, peor que el hambre y la miseria, era haber visto cómo paseaban por el pueblo a una tía suya a la que habían rapado el pelo para humillarla y castigarla por ser republicana. Y esto no lo hicieron una o dos veces, sino unas cuantas, pues cada vez que los señoritos de la Falange se aburrían mataban el tiempo vejando y torturando a las mujeres de los rojos. Pero supongo que estas cosas eran las cosas normales que solían pasar después de esa guerra civil sobre la que tanto insisten en tratar de convercernos de que en el fondo la perdieron todos los bandos. Una guerra que la propaganda franquista -y en la actualidad sus herederos de sangre e ideológicos- lleva desde 1939 tratando también de vendernos como un hecho inevitable, como una maldición predestinada y provocada por endémico cainismo español porque, al fin y al cabo, todo el mundo sabe que viene a ser lo mismo defender un régimen democrático que instigar una intentona golpista por parte de las élites y las fuerzas reaccionarias. Lo típico que pasa por culpa de la polarización política: que una parte de la sociedad cumple, respeta y defiende el mandato constitucional y democrático y la otra te fusila al amanecer ante el primer paredón que encuentran.

Pero no seamos injustos con los insignes pensadores patrios que con una copa de coñac en la mano y el ceño fruncido nos señalan con displicencia el camino que tenemos que tomar para no volver a caer en los errores del pasado, esto es, para que los fachas y los reaccionarios no vuelvan a verse obligados a hacer uso de la violencia para imponerse, porque pudiera ser que haya algo de verdad en eso de que la Guerra Civil la perdimos todos, o para ser justas, que unas la perdimos más que otros.

Y es que, salvo excepciones muy excepcionales, las mujeres que apoyaron y sustentaron la causa del franquismo, la Reacción y el tradicionalismo católico acabaron también siendo prisioneras de los valores que defendían. Porque la Reacción y sus........

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