Lister Monteverde: Ahí el Ágora. Dios te quiere próspero(a) - ( Parte II )
Opinión.- En la entrega anterior trabajamos respecto a los deseos del Anciano (Juan, Apóstol ) para con Gayo, de que fuese próspero en todas las cosas. En esa entrega se resaltó la importancia medular que es la prosperidad económica, física, mental, y —por supuesto— la espiritual, como base del bienestar subsiguiente.
Podemos notar en la Tercera Carta de San Juan la importancia que tiene el ser próspero, no solo para un beneficio personal sino también para beneficiar a otros, sean cercanos o sean personas que no estén cerca de tu radio de acción, pero que el corazón se mueva a beneficiarles.
También es bueno diferenciar que en la Segunda Epístola de San Juan, a diferencia de la Epístola siguiente (III), en la Segunda Misiva, el Anciano se dirige a una mujer rica a quien le sugirió no recibir a los anunciadores de un falso evangelio. Mientras que, en otra oportunidad, se dirigió a un hombre rico ( Gayo) y........
