Tratado UE – Mercosur: Aciertos y limitaciones
Uno de los pocos hechos políticos globales interesantes, en estas desoladas décadas, ha sido la firma del Tratado entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común de Suramérica (Mercosur), el pasado 24 de enero, en Asunción (Paraguay). Resulta interesante no únicamente por la magnitud que involucra, ni por el tiempo político por el que atraviesa el mundo, sino por razones más profundas. Desde ya, la firma puede dejar varios motivos para el aprendizaje. El hecho contrasta con otras políticas estatales referidas a acuerdos multilaterales, como las de Estados Unidos (EEUU), Rusia o China, y contiene algunas posibilidades implícitas a explorar.
El Tratado presenta aciertos y limitaciones, reflejando a su manera, el impacto de las disputas, de las principales potencias del mundo, por imponer la lógica que debe seguir el ordenamiento global. Además de la lógica que implica el Tratado, en la disputa sobresalen al menos otras dos lógicas: la lógica guerrerista (EEUU y Rusia) y la lógica de la diplomacia autoritaria, de China. Si algo diferente muestra el Tratado, es una lógica predominantemente política.
Con todo, siendo este acuerdo parte de la disputa por el nuevo orden global, conviene pensárselo en términos del tiempo global en el que se inscribe su firma, así como en los efectos que podría causar en el plano mundial. Para la UE, el Tratado representa, a decir de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, un acierto geopolítico, no tanto por la magnitud del mercado a formarse (450 millones de habitantes europeos y 270 millones del Mercosur), sino por la seguridad geopolítica que permite a las relaciones comerciales entre los bloques, en contraste con la inseguridad, a raíz de la política exterior de Trump. A los ojos de la UE, EEUU es hoy un socio comercial poco confiable.
Para los países del Mercosur, al contrario, la importancia del Tratado se circunscribe a las expectativas que tienen en........
