Bolivia un país destruido donde todo está mal
Cuando al despertar cada mañana miramos por nuestras ventanas y vemos la majestuosidad de nuestro Illimani y el nacer del astro rey, pensamos en lo maravilloso que puede ser nuestro país, pero volvemos a mirar la realidad y solo distinguimos UN PAIS DESTRUIDO DONDE TODO ESTA MAL.
La oportunidad que nos dan los medios de prensa como ANF para emitir una opinión, seguramente nos permite intentar leer la realidad, analizarla y volcar en las frases que construimos lo que esperan encontrar los lectores en narrativas, comentarios, criterios, conceptos y otros sobre lo bueno que acontece en nuestro país; sin embargo, la decepción se agiganta, el enojo e incluso la desesperación se muestran en cada párrafo, donde solo dejamos ver la frustración que nos acompaña al constatar, que nuestro país está destruido y todo está mal.
Cada vez que nos sentamos frente a un computador para interpretar y explicar determinados hechos, nuestras explicaciones nos conducen a buscar justificaciones que pocas veces encontramos como positivas o sujetas de ser destacadas y lamentamos, como cada uno de los que deberían ser los grandes actores de nuestro acontecer son la expresión de la mediocridad, del fracaso, de la ineficiencia y de la incapacidad. Me refiero específicamente a los actuales gobernantes.
Habíamos pensado que después de aferrarnos a la democracia mediante un proceso electoral, encontraríamos quien asuma la conducción del Estado Plurinacional con patriotismo, compromiso, convicción, con la responsabilidad que necesitaba el país entero y la esperanza de la población, sobre todo si evaluamos al anterior gobierno y comprobamos que dejó destruido todo lo que encontraba en el camino; por eso, lamentamos una y otra vez que la destrucción anterior se ahonda con la miseria a la que nos está llevando el actual Presidente de Bolivia, empujándonos al borde de un precipicio cubierto de una nube que se va diluyendo y mostrando la catástrofe que nos están haciendo vivir.
Está mal que se haya elegido a Rodrigo Paz y a Edman Lara por ser un binomio acordado en un aeropuerto sin ningún elemento de compatibilidad, lo que fue demostrado desde el inicio de su campaña, ampliado con la falta de coordinación y las malas relaciones entre los “mandatarios”, seguida del marginamiento y el retiro de funciones a la vicepresidencia y las permanentes críticas del Vicepresidente a la “gestión gubernamental” del Presidente.
Esta mal, que conociendo la realidad del país en la que nos empujaron a una crisis económica, social, política e institucional donde requeríamos un gobierno lúcido y comprometido con las grandes mayorías, la inesperada noticia del ganador nos sorprendió, cuando sin programa de gobierno, con falsas promesas, con slogan sin contenido real, con alta emotividad, sin pensar y haciendo todo a........
